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Psicología en Málaga post pandemia

Que aún no tenemos claro del todo el momento “post” pandemia, pero desde luego las implicaciones psicológicas que está teniendo la situación, sí que está mucho más clara. Así como la importancia de contar con un profesional de la psicología en Málaga, si esta es tu ciudad, que pueda ayudarte y suponga una forma más tranquilizadora de afrontar las consecuencias que toda esta tensa situación ha tenido. Tensa emocional y psicológicamente, además de en muchos más ámbitos, por supuesto.

Desde el ámbito de la psicología (y por ende, en nuestra ciudad), hemos observado que han crecido los casos en los que las personas conscientes de que necesitan ayuda recurren al profesional de la psicología en Málaga para afrontar dichas repercusiones: ansiedad, fobia social, síndrome de la cabaña, depresión, además de otros miedos e inseguridades, tensiones con la familia y la pareja, la vuelta al trabajo, afrontar que nuestros hijos vuelven al colegio y ahora más, con el final del estado de alarma.

Recurrir al profesional de la psicología supone un momento de plantar el pie en pared, como se suele decir para poder rehacerse, coger fuerza y ser conscientes de que necesitando ayuda, un psicólogo profesional es lo que necesitamos.

La ansiedad es algo que se puede dar, algo que se puede trabajar con tiempo y terapia pero también está bien, que hay muchos detonantes que la pueden hacer aparecer, sobre todo en circunstancias como las que vivimos ahora que demandan mucha atención, cambios, adaptabilidad y capacidad de respuesta en nuestro día a día.

Un psicólogo ahondará en los motivos que la desencadenan, te ayudará en su gestión y comprensión y sobre todo, teniendo la experiencia necesaria, sabrá elegir la mejor manera de abordarla en función de los muchos factores intervinientes.

Lo mismo con las diversas afecciones que hemos mencionado como la fobia social, el síndrome de la cabaña, la depresión o la terapia de pareja, que también está siendo una de las demandadas dada la situación.

Si tienes alguno de estos problemas, necesitas un poco de ayuda, orientación, un profesional que te guíe y te escuche, Javier Psicólogo Málaga está ahí, ahora en el nuevo despacho en el Centro de Málaga, donde te atenderá encantado, aunque también dispones de la modalidad online si no deseas desplazarte de casa.

ansiedad Málaga

¿Qué indica mi ansiedad?

¿Qué indica mi Ansiedad?

La Ansiedad es una emoción que nos prepara para la acción, nos pone en alerta y nos moviliza para la ejecución de una tarea o para el afrontamiento de un peligro.

Podríamos decir que una cosa es la ansiedad “normal”, aquella que tenemos cuando vemos que llegamos tarde al trabajo, ante un examen, hablar en público, una cita… y otra cosa es la ansiedad que nos causa malestar, aquella que no podemos dominar y nos ocasiona toda una serie de sintomatología disfuncional que dificulta nuestro día a día.

En este post nos vamos a centrar en la Ansiedad que nos causa malestar. Aquella que no podemos controlar, que provoca una sintomatología que nos hace acudir a Terapia o a tomar fármacos, la cual muchas veces no sabemos a qué es debida.

La Ansiedad se produce principalmente por tres motivos o causas: Predisposición, Desencadenantes y Mantenimiento.

1. Predisposición. Nos estamos refiriendo a genética, personalidad y estilos de crianza. Aquí entraría la vulnerabilidad genética que tenemos a padecer ansiedad, nuestro tipo de personalidad y el cómo hemos sido criados, qué nos han ido inculcando a lo largo de nuestra infancia y pre-adolescencia. ¿seguridad, miedo, incertidumbre?, lo que en Psicología está muy relacionado con los tipos de apego (seguro, ansioso y ambivalente).

2. Desencadenantes. Es la ansiedad más fácil de identificar ya que conocemos el origen. Una ruptura de pareja, un despido, accidentes, discusiones, decepciones…

3. Mantenimiento. ¿Qué hace que se mantenga la Ansiedad en nuestra vida? A veces lo que hemos intentado para solucionar el problema ha hecho que se mantenga. Otras veces el propio miedo y malestar que nos causa la ansiedad hace que se cronifique, se convierte en un círculo vicioso del que nos cuesta salir.

Entre los factores de mantenimiento ocupa un lugar especial la “evitación”. Cuando algo nos produce Ansiedad tendemos a evitarlo, ese propio evitar es lo que muchas veces hace que cada vez el malestar sea mayor.

No se trata de exponerse a todo por no evitar, esto suele ser un error muy común, se trata de afrontar situaciones desde el control, desde la seguridad ante lo que estamos haciendo.

Pensemos en un niño que le da miedo la oscuridad, apagarle todas las luces día tras día hasta que se acostumbre solo valdría para traumatizarle, pasarlo mal y poco más.

Un afrontamiento correcto sería acompañarle, dejar una luz tenue al principio y, acompañar ese afrontamiento conductual con explicaciones, así también estaremos trabajando los pensamientos irracionales asociados al miedo, dando indicaciones de qué está sintiendo y que está pensando. Trataremos de inculcar la idea de que lo que está pensando y sintiendo es lo que crea la ansiedad y el miedo.

ansiedad malaga

En el despacho de psicología de Javier Álvarez en Málaga planteamos que la Ansiedad en realidad es nuestra amiga, (una amiga que es cierto es muy molesta), pero al fin y al cabo una amiga que viene a decirnos que algo no va bien, que algo en nosotros o en nuestra vida nos está creando malestar y no estamos sabiendo gestionar o estamos ignorando.

El problema que hay es que como es una amiga muy molesta no la escuchamos, y ella como es muy “pesada” cada vez nos visita más a menudo, es muy insistente, terca, no calla, habla más y más alto (cada vez más síntomas, de mayor duración y de mayor intensidad).

Nosotros intentamos ignorarla cada vez más, intentamos no escucharla haciendo más actividades, distrayéndonos, no pensando y si el malestar es muy alto tomando algún ansiolítico. Todo con tal de no escucharla, de no tener Ansiedad, ante lo que paradójicamente cada vez nos sentimos peor, con más ansiedad y más desanimados.

Podríamos utilizar la analogía de un comercial con exceso de celo que nos llama muchas veces y nosotros no le atendemos. El comercial sigue llamando, realizando su función, que es la de comunicarnos un mensaje. ¿Qué sucede cuando nos ponemos al teléfono y afrontamos esa llamada? Exacto, se transmite el mensaje y se acabaron las llamadas, se da cuenta que no vamos a comprar su producto, puede insistir alguna vez más, pero si nos ve con determinación dejará de llamar.

Pero… ¿Qué indica mi Ansiedad? En Terapia trabajamos marcando dos objetivos: uno la disminución de toda la sintomatología asociada a la ansiedad y dos entender (escuchar) a la ansiedad para localizar el origen, buscar y afrontar aquello que me produce malestar.

Para disminuir la sintomatología de la ansiedad utilizaremos técnicas enfocadas a la fisiología, como por ejemplo relajación, aprender a respirar, mindfulness, normalización, distracción…depende de cada persona será más adecuada una intervención u otra. Hay momentos en que el nivel de Ansiedad es muy alto y será necesario recurrir a algún tipo de fármaco, siempre, siempre debe ser prescrito por el facultativo correspondiente y no a demanda de cada persona o situación.

Una vez que el nivel de Ansiedad no es invalidante comenzamos a trabajar qué es lo que puede estar provocando ese malestar, y esto lo realizaremos con técnicas cognitivas que nos ayuden a explorar y a encontrar el origen.

Una vez que hemos encontrado el “origen”, nuestra amiga la Ansiedad nos abandonará, ya no hay mensaje que dar, la hemos escuchado y su función en nosotros habrá finalizado.

Pero, entonces… ¿Qué hacemos cuando sabemos cuál es el “mensaje?. Aquí solo se me ocurre contestar un enorme DEPENDE. Habrá veces que podremos modificar el origen de lo que nos causa la ansiedad y nos enfocaremos en esa tarea, otras veces tendremos que ACEPTAR algo que no me gusta, pero que no puedo cambiar, pero…  eso es otro tema.

El nuevo año, objetivos y psicología

Un año más que entra y que puede suponer un desafío para nosotros.

En estas fechas es habitual plantearse objetivos nuevos y a muchas personas les puede causar ansiedad. Ansiedad materializada en: ¿y si no lo consigo? ¿Y si lo que me planteo no es realista y me voy a deprimir por no conseguir nada? ¿No sería mejor no plantearme nada porque no podré conseguirlo?

Esos pensamientos negativos que nos pueden asaltar solo ponen de relieve la preocupación por los tipos de objetivos que nos planteamos y, en muchos casos, solo deberemos tener en cuenta que esos objetivos, esos propósitos, están orientados a conseguir cosas que aporten en nuestras vidas.

Si vamos a un psicólogo en Málaga como Javier Álvarez, podremos comentar estos aspectos, tanto presencialmente como online, para poder pensar cuál es el mejor curso de acción.

Lo importante a la hora de fijar esos objetivos es:

Que sean realistas: para percibirlos como algo realmente asequible, que tengan un poco de desafío no es malo, es lo que hace que nos esforcemos.

Variables: lo que nos fijemos como objetivo no está escrito en piedra y nuestras circunstancias personales, laborales, familiares, los pueden hacer variar. Quizás una de las lecciones más importantes  que podemos sacar de ello es la adaptabilidad, el ser capaces de adecuarnos a las situaciones y adaptar esos objetivos al momento presente sin que por ello la ansiedad de no conseguirlo nos haga mella.

Calidad a cantidad: es mejor centrarnos en dos o tres objetivos pero que nos vayan a aportar mucho de forma realista y asequible que ponernos veinte y luego no poder ir a por ellos porque a veces un objetivo puede pisar a otro o tener prioridades, además de que adaptarlos a los cambios, los veinte a la vez, puede ser dificultoso. Céntrate en pocos pero que realmente veas que te van a valer la pena.

Entra en detalle: no hace falta que hagas un plan de conquista de cada uno pero puedes centrarte mejor y que dejen de ser algo etéreo si los pones por escrito y elaboras una pequeña lista de lo que necesitas para dar el objetivo por cumplido o de los pasos a dar para conseguirlo. Haciéndolo así no solo lo interiorizas sino que verás que se trata de algo más asequible al tener pasos específicos que seguir como guía. Pero, de nuevo, adaptabilidad: los pasos pueden variar según las situaciones.

Estos son algunos consejos rápidos en cuento a los objetivos para un nuevo año que puedan llevarte a disfrutar más de tu vida y tu salud mental. Si en cualquier ocasión sientes que necesitas ayuda, pedirla siempre es un acto de valentía, y los profesionales como Javier Álvarez, psicólogo en Málaga siempre están ahí para escucharte.

¡Que tengas un buen año!

ansiedad y nueva normalidad

Volviendo a la normalidad con mascarilla

Volviendo a la normalidad con mascarilla, gel hidroalcoholico, haciendo cola y esperando un rebrote

Pues sí esta es la tan cacareada “nueva normalidad”.

Una nueva normalidad ante la que estamos siendo consultados los psicólogos por la ansiedad y bajo estado de ánimo que está provocando a nuestro alrededor y a nosotros mismos.

A veces hemos hablado en este blog sobre la Ansiedad y cuál es el motivo, el por qué estamos sintiendo sintomatología ansiosa.

Es importante tratar la sintomatología para disminuir nuestro malestar, pero no menos importante es tratar el qué nos está produciendo ansiedad.

A nivel de pensamiento lo que más vemos en el despacho que está influyendo en nuestro estado de ánimo son tres factores:

  • Situación que hemos vivido. En este punto influye los últimos meses, todo lo sucedido a nivel sociedad y, en cómo hemos vivenciado la experiencia y las circunstancias personales de cada uno.

A nivel social ha sido tan extrema la situación que la sensación es de irrealidad, de haber vivido una película cuando íbamos a comprar, trabajar (quien tuviese que ir), bajar al perro, niños en casa y todo el sinfín de situaciones que se han producido. El comentario general es “Es como una película”.

A nivel individual depende, hay personas que han podido vivir un confinamiento “más amable” y hay personas que se han visto inmersas en situaciones muy difíciles por pérdida de empleo, enfermedad o relaciones conflictivas  a nivel pareja o familiar sin poder salir del domicilio.

No es lo mismo quien ha estado en casa sin la presión de un ERTE o sin recursos económicos que aquel que ha estado en casa confinado pero sin la presión de qué será de mí, qué será de mi familia. Hay que personalizar cada caso.

  • Situación que estemos viviendo. Habrá personas que tendrán que realizar un afrontamiento en circunstancias muy difíciles, habrán pagado un precio muy alto ante la pandemia. Son “pequeños o grandes duelos”, pérdida del trabajo, crisis de pareja, falta de recursos, salud y sin olvidarnos de las personas que habrán perdido a alguien en esta pandemia y no habrán podido ni despedirse de ese ser querido.
  • Incertidumbre ante lo venidero. “Una vez leí que la ansiedad era un exceso de futuro y la depresión un exceso de pasado”. Me viene a la mente esa frase para empatizar con las personas que sufren ansiedad o bajo estado de ánimo en estos momentos.

Habrá personas que estarán focalizadas en el futuro más inmediato ante el no saber qué hacer en estos momentos, y, habrá personas focalizadas en el pasado por lo vivido en estos últimos meses.

¿Qué podemos hacer?, ¿En qué te puede ayudar el psicólogo en Málaga?

Como siempre es importante personalizar cada situación y cada persona.

En psicología hay que hacer “un traje a medida” a cada cual, no vale lo mismo a uno que a otro.

A grandes rasgos, realizando un “traje universal” podríamos decir:

Si la ansiedad está centrada en no saber qué hacer, estar bloqueados ante el futuro más cercano nos centraremos en lo que se llama “Solución de Problemas”.

Es importante planificar objetivos, recursos con los que contamos y organizar hacía donde dirigirnos, como reconstruir nuestra “nueva normalidad”.

-Es importante no dejar volar la imaginación, no caer en los “y sí…”; hoy en día estamos viviendo algo no conocido por lo que no sabemos como irá desarrollándose la pandemia. Cuando nuestra cabeza empieza con los “y sí…” se produce un pensamiento catastrofista en que no suele haber y sus positivos.

-Si por el contrario estamos bajos de ánimo por lo vivido o las pérdidas que nos hayan acontecido, dirigiremos nuestra atención y energía a procesar esta experiencia vital e incorporarla a nuestro bagaje personal.

Habrá perdidas que posiblemente podremos recuperar como la salud o laboral, y, habrá perdidas que serán irreversibles como la perdidas de un ser querido, donde tendremos que trabajar el duelo que se ha producido.

cuarentena

Afrontar la Crisis producida por el Coronavirus

Intentaremos en este post dar algunas directrices que ayuden a sobrellevar este encierro que es la cuarentena sanitaria que tanto nos puede beneficiar a todos.

Es importante normalizar (aunque suene mal) lo que estamos viviendo estos días. No deja de ser una situación excepcional que no por transitoria se convierte en menos dura.

Normalizar en el sentido de entender y aceptar que las emociones que estamos sintiendo estos días son emociones adecuadas a lo que estamos viviendo.

Es importante aceptar que sentir miedo, ansiedad, desesperanza y/o cualquier otra emoción es completamente normal. A fin de cuentas las emociones bien gestionadas nos indican nuestra relación con el entorno y saber manejarlas es lo que hace que tengamos una relación sana con ellas y con lo que ocurre a nuestro alrededor.

Habrá momentos del día en que iremos oscilando del pesimismo al optimismo. Es normal, no deja de ser una prueba exigente esta situación que vivimos.

Lo que no podemos dejar y ahí es donde hemos de trabajarnos es que dichas emociones gobiernen nuestro día a día.

Es importante la información pero lo perjudicial es la infoxicación: el exceso de información; el estar “pegados” todo el día al televisor esperando información nueva. Tenemos que obligarnos a desconectar de la saturación de información y dedicar tiempo a otras cosas.

¿Cómo enfrentarnos al día a día?

Lo principal es establecer rutinas. Un día puede pasar muy rápido o hacerse eterno; para ello establecer rutinas es primordial.

Si tenemos niños tendremos un trabajo más duro que hacer, tenemos que entretenerles, hacer que mantengan su actividad escolar y animarles, ¡casi nada!

A los niños es imprescindible darles seguridad, deben ver que nosotros no estamos desbordados, que mantenemos nuestro buen ánimo, según la edad se les puede explicar pero desde una perspectiva de luchar contra una contrariedad de la que vamos a salir.

Son días que pueden ser una oportunidad para estar juntos en familia, si nos damos cuenta uno de los mayores problemas de nuestra sociedad es la falta de tiempo, bien, pues de una manera impuesta (y no deseada) vamos a tener la oportunidad de tener tiempo para hablar, jugar cocinar, colocar cajones, pintar, leer, ver series…

Nuestros pensamientos tienen que ser nuestros aliados, esto es una lucha que tenemos, que vamos a ganar y para ello tenemos que poner nuestra cabeza a trabajar en positivo.

Pensemos que cada día es una batalla que hemos ganado y vivamos cada día acorde a esta lucha.

Hace poco me decía una amiga que era un confinamiento de ricos, refiriéndose a que dentro de lo malo en la mayoría de las casas las familias están juntas con el frigorífico lleno. Y con papel higiénico.

Pongamos a trabajar nuestras emociones y pensamientos a nuestro favor para realizar conductas que nos lleven a pasar estos días lo mejor posible.

Quedemos en casa, ¿cómo nos puede estar costando tanto quedarnos en casa cuando es algo en que nos va la vida y la de nuestra gente?

blue monday

Blue Monday e ir al psicólogo. ¿Qué está pasando?

El pasado lunes día 20 fue el llamado “Blue Monday” el día más triste del año, y apareció en todos los medios. Hasta se hicieron campañas publicitarias que hablaban de ello con intención de hacerte comprar para “pasar el día más triste” o que incluso te daban pautas de comportamiento para afrontarlo.

¿Qué hay de cierto en el “Blue Monday”? En realidad: nada. Blue Monday fue algo que se originó con motivo de una campaña publicitaria de la compañía (que ya no existe) Sky Travel, y su razonamiento se apoyaba en una fórmula pseudocientífica que desarrolló un profesor retirado de la Universidad de Cardiff (que ya se distanció del profesor). La ecuación en sí no se sostiene ni justifica nada de nada.

Así pues, ¿por qué consideramos que el Blue Monday es el día más triste? O ya puestos, ¿por qué los lunes son tristes y desapacibles? ¿Por qué nos cuesta tanto la vuelta al trabajo, ya sea después de Navidades o Verano?

La respuesta desde la psicología cognitiva la tenemos clara. los pensamientos influyen en nuestro estado de ánimo y estos los publicistas y los empresarios son conscientes de ello.

El “Blue Monday” es un fantástico ejemplo de cómo funciona nuestra mente, cómo los pensamientos anteceden a un estado de ánimo y como esos pensamientos y ese estado de ánimo producen una conducta, en este caso la compra de artículos que probablemente no necesito para encontrar bienestar en la compra y poder paliar las consecuencias del peor lunes del año… ¿Por qué el peor lunes del año? Pues porque me han hecho creer que ese pensamiento es real y que un lunes puede ser mejor o peor que otro cualquiera.

Yo, como psicólogo cuando alguien me plantea en terapia lo malo que son los lunes le contesto lo buenos que son para mí.

Esa persona en cuestión lleva todo el domingo por la tarde atormentándose con la idea de que mañana hay que trabajar, que hay que madrugar que tengo que ver a mí jefe, a ese compañero que mi mente me dice que es lo pero, y así, más y más pensamientos negativos.

Yo los domingos intento disfrutar del domingo y no pensar en el trabajo y cuando tengo un día negativo y pienso en lo malo que es un lunes automáticamente (ha sido un proceso terapéutico) pienso en: “¡¡Javier que tienes trabajo!!”, “Javier ten una actitud de intentar que sea un buen lunes, que quedan cinco días para otro fin de semana”, o cualquier otro que contrarreste los pensamientos negativos. No se trata de pensar en positivo, hoy en día hay muchos estudios que dicen que eso no funciona, se trata de tener pensamientos realistas.

Quizás un lunes no es el mejor día de la semana ¡pero tampoco es el peor lunes del año! ¿Blue Monday?… Es un lunes como otro cualquiera.

ansiedad navidad

Navidad, ¿bien o en familia?

En estas fechas corre un chiste que pregunta: la Navidad, ¿bien o en familia? Detrás de un chascarrillo irónico subyace la sabiduría popular de algo que los psicólogos podemos dar fe… En Navidad se incrementan los conflictos familiares, además de dispararse las situaciones de ansiedad pre reuniones familiares, muchas veces solo con ver los primeros adornos.

no entrar al trapo de la ansiedad en Navidad
Fingers art of couple celebrates Christmas. Concept of man and woman during quarrel in New Year, child is upset.

Los motivos son varios, el vaso se ha ido llenando a lo largo del año, hemos ido dando excusas para no juntarnos, para no vernos, pero… y quedemos dilatarlo al máximo posible, incluso pensando en qué pasaría si no fuéramos, qué pasaría si ponemos una excusa y evitamos esa mesa navideña con todo lo que conlleva. La ansiedad en Navidad hace presa en nosotros y de pronto… llega el 24 de Diciembre y ya no hay excusa que poner. ¡Tenemos que sentarnos en la mesa con aquel familiar al que hemos intentado no ver ni escuchar durante un año!

Es el día del cuñado/a, primo/a y a veces incluso hermanos que saben de vino, entienden de cocina, saben como educar a nuestros hijos, de economía o de cualquier tema que se ponga sobre la mesa, y que además no se corta en criticar tu veganismo y sin cortarse un pelo para pontificar sobre política y de cómo arreglar la sociedad, por no hablar de tu vida personal, incluso. Si  a esto añadimos, como decíamos, antes que el vaso ya estaba casi lleno…voila!, tenemos servido el conflicto, que explotará en la cena de Navidad o al llegar a casa con la pareja (típicos daños colaterales posteriores y que muchas veces están a nuestro lado cuando la ansiedad en Navidad hace presa en nuestro ánimo).

Y ahora: ¡viene la Navidad!

Estamos muy acostumbrados a oír hablar “Personas tóxicas” y no nos damos cuenta o queda mal decir que también existen “cuñados tóxicos” y “familias tóxicas”, aquellos en los que pensar incluso nos puede disparar la ansiedad.

La diferencia es que una persona tóxica con la que no pertenece a nuestra familia podemos identificarla y una vez que lo hemos hechos apartarla de nuestra vida, es algo tóxico, no nos hace bien y decido que no lo quiero en mi vida.

¿Qué haces cuanto te tratan mal?

Me trato bien y me voy.

En cambio, ¿cómo apartar un cuñado, una suegra, un hermano o cualquier otro familiar sin que tenga un alto coste emocional para nosotros o para la familia?, ¿cómo no ser destrozados emocionalmente por un familiar tóxico sin romper la familia?

La respuesta es a través de la “actitud”. Debemos ser conscientes que en la vida a veces tenemos que “tragar ciertos sapos” para que las relaciones funcionen. Es necesario aceptar que no habrá una buena relación con un familiar tóxico pero que sí puede ser una correcta relación en la que por el bien de la familia hablemos del tiempo, los niños, o el programa de televisión sobre la Navidad.

Un error muy común es autoengañarnos diciéndonos: “yo no soy falso y como no me cae bien lo hago ver”. Eso en la jungla emocional podría estar bien, pero como hemos dicho que en la vida familiar hay que tragar ciertos sapos por el bienestar de nuestras parejas, hijos o restos de familia, la actitud ha de ser constructiva y de autocontrol desde la generosidad.

Si lo pensamos bien, hablar de temas triviales un par de veces al año por el bien de los que queremos no es un precio tan alto, es cuestión de actitud, actitud de “poner cara fácil”…sonreír, preguntar…

Sí aún así no funciona poco podremos hacer. Hay otro dicho que dice que dos “no discuten si uno no quiere”.

A mí me gusta más darle la vuelta y decir que “dos no se llevan bien si uno no quiere”. Si nuestra actitud es de sentarnos en una mesa, buscar temas de conversación, poner cara fácil y no funciona poco podremos hacer, pero nosotros habremos trabajado en el bienestar familiar y personal y, personalmente, habremos trabajado en lo posible no solo con nuestra ansiedad en Navidad sino también para con la familia, la pareja, y podremos estar satisfechos de no haber sido nosotros quienes no hayan puesto de su parte para salvar el momento.

La ansiedad en Navidad es algo común y no olvides que en cualquier caso, siempre hay psicólogos en Málaga dispuestos a ayudarte.